De lo que significa perderte...

De repente se apaga una luz, y sin ella se dibuja una sombra en el suelo y un pequeño eclipse en el cielo.

Al poco se apaga una segunda, y luego una tercera, y una cuarta... hasta que pierdes la cuenta porque se apagan a tanta velocidad y en posiciones tan dispares que que no ya tu cabeza, es que tus ojos tampoco pueden seguirlas.

Y entonces, lo que era un día soleado y brillante, con un cielo azul impoluto, se va revelando como una simple bóveda... sucia y angosta.

Al ir disminuyendo el número de focos encendidos, no sólo se pierde la luz, el brillo... es que además se apagan los colores, se multiplican las sombras; lo que antes era un horizonte inabarcable, se ha convertido en un túnel oscuro, frío, estrecho e infinito.


Para mi luz.